Firefly, el juego: Reseña

Firefly, el juego de mesa, es un juego para 1 a 5 jugadores. Durante la partida tendrás que capitenear tu nave a través del espacio en busca de contratos y éstos no tienen por qué ser siempre negocios honestos pero, ¿quién dice lo que está bien o lo que está mal? ¿mi tripulación porque se pone triste? Necesito remendar mi abrigo marrón y nuevas piezas para la nave, no vendría mal un poco de contrabando para poder seguir volando.
El juego está basado en una serie tipo western/ciencia ficción que cuenta únicamente con una temporada de 14 episodios que fue emitida en 2002. Lamentablemente no fue bien acogida por la audiencia lo que hizo que se cancelara, aunque trataron de rematarla con la película “Serenity”. A pesar de haber tenido una vida tan corta, es una serie de culto que levanta pasiones y cuenta con seguidores por todas partes, incluido el propio Nathan Fillion quien no duraría en comprar los derechos de la serie, producirla y ¡distribuirla por internet!¹

Pero hemos venido a hablar del juego, ¡vamos a hablar del juego! Porque no queremos que os levantéis y os vayáis.
No es necesario haber visto la serie para poder disfrutar de la partida. Si la conoces, fenomenal, porque a parte de pasártelo bien con tus idas y venidas entre planetas, vas a poder rememorar muchos de los momentos de los episodios, ya que el juego está muy cuidado en ese aspecto, tanto los personajes que aparecen, como en sus componentes.
La estética del juego es un punto grandísimo a su favor. Cuenta con unos reversos de cartas preciosos, maravillosos, extraordinarios… Nos encantan. No podemos decir lo mismo de los anversos, normalmente fotogramas de la serie, lo que contrasta mucho con las cuidadas ilustraciones vintage que encontramos por el otro lado. Hablando de los detalles no podemos dejar de lado los billetes que, junto con las cartas, son de los componentes más chulos y más bonitos que tenemos de entre todos los juegos de la estantería.
Cada jugador contará con su “centro de mando” donde tendrá la tablilla de su nave, su capitán, su tripulación,  las diversas mejoras y equipo que vaya encontrando, así como el cargamento (combustible, recambios, mercancías, fugitivos…) y su adorable miniatura de nave tipo Firefly. Estas navecitas son de plástico e, inexplicablemente, no todas son iguales. Una de ellas es de un plástico más rígido y tiene mayor grado de detalle.
La mecánica es muy sencilla de explicar y más fácil aún de jugar, lo que le da otro minipunto al juego, aunque el problema es su manual que es una castaña, está fatalmente estructurado, tiene erratas y te deja con ciertas dudas. Al principio de la partida se escogerá una carta de objetivos y los jugadores tendrán que conseguirlos antes que los demás, la gracia es que siempre habrá varios caminos para conseguirlos, lo que hará que cada cuál pueda elaborar su estrategia y que el juego cambie cuando vuelvas a jugarlo: otros contratos, otros viajes, otros “malos comportamientos”…
Tablero de Firefly
Aunque nada más empezar el juego definas cuál será tu plan y creas que conseguirlo será coser y contar, no te confíes, porque el azar es un factor definitivo a la hora de ganar este juego. Hay que intentar minimizar la situaciones en las que los dados te puedan jugar una mala pasada, pero tampoco habrá tanto tiempo como para poder equiparse hasta las cejas, y siempre estarán esas cartas que salen en el peor momento y te desmontan todo el plan: matan a tu tripulación, te hacen parar la nave, te quitan el cargamento… Avatares cotidianos de un cowboy espacial.
Dentro de las cartas de objetivos hay dos especiales muy de agradecer que son: la de jugar en solitario y la de iniciación, lo que permite probar el juego uno solo antes de explicarlo, y contar luego con una partida más ligera para poder iniciar a los demás sin que se tengan que quedar 40 horas sentados en la mesa. Hemos dicho que es un juego fácil de explicar y de jugar pero no es rápido. Reserva al menos dos horas para echar una partida en condiciones y cuenta con que se puede alargar más (aunque el tiempo pasa muy rápido, cuando miras el reloj no te crees que hayan pasado dos horas).
A pesar de que Firefly es un juego que nos gusta, tenemos que decir que puede que a veces peque un poco de repetitivo porque, aunque cambies tus misiones en cada partida, al final tienes 4 acciones para elegir 2 en tu turno y la interacción entre jugadores es prácticamente nula. Vuelas de acá para allá haciendo cosas mientras que los demás vuelan de allá para acá haciendo otras. Si quieres algo competitivo este no es juego que buscas. Puede que ocasionalmente te cruces con otra nave y puedas robarle tripulación, o que otra nave te entorpezca porque vaya al mismo planeta que querías tú, pero poco más.
En definitiva, Firefly es un juego cuidadísimo que te mete de lleno en el universo de la serie, fácil de jugar, divertido, apto para novatos y, aunque sea un poco largo, el tiempo se te pasa volando.

¡Desde 221B recomendamos Firefly!

PD: Y hablando de cowboys del espacio en general ¿Cuándo habrá un juego de Cowboy Bebop?

Firefly, vídeos relacionados

 

¹Fuente: Cinemanía, Febrero de 2011

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